El Teatro Libre es una Fundación sin ánimo de lucro creada en 1973, que comprende un grupo profesional, dos sedes, ubicada la una en el barrio de La Candelaria, en el centro histórico de Bogotá, con capacidad para 170 espectadores, y la otra, en el barrio de Chapinero, con 560 sillas.
Su labor busca la integración del aspecto objetivo del teatro -el respeto por el estilo de obras y autores- con la subjetividad íntima e individual del actor, a través del estudio, la investigación y el entrenamiento rigurosos, sin adscribirse a métodos fijos o escuelas determinadas.
La Escuela de Formación de Actores del Teatro Libre nació en 1988, en un momento en que no existían tantos espacios dedicados a la enseñanza teatral. Desde entonces, el Teatro Libre asumió la formación actoral como parte esencial de su proyecto artístico, creando una escuela rigurosa, vinculada a la práctica escénica, al trabajo colectivo y a una comprensión profunda del oficio del actor.
La Escuela funcionó como espacio de formación de actores hasta 2007, año en que inició una nueva etapa, como programa universitario, a través del convenio entre el Teatro Libre y la Universidad Central, dando origen a la carrera de Arte Dramático. Esta alianza se mantuvo hasta 2019. Al terminar el convenio, el Teatro Libre continuó desarrollando su actividad académica por medio de cursos libres, talleres y otros procesos formativos, conservando siempre su vocación pedagógica.
Hoy, el Teatro Libre abre una nueva etapa de la Escuela de Formación de Actores, respondiendo a las necesidades del presente. El programa propone una formación intensiva de cinco semestres, en la que los estudiantes podrán encontrarse con herramientas fundamentales para el oficio actoral: el trabajo con el texto, la creación de personajes, la voz, el cuerpo y las distintas posibilidades de la actuación. Esta nueva Escuela retoma una tradición de más de tres décadas y la proyecta hacia el futuro.
La Escuela de Formación de Actores del Teatro Libre vuelve para formar actores y actrices desde el centro mismo del oficio: el trabajo riguroso sobre el cuerpo, la voz, el texto, la presencia escénica y la construcción del personaje.
El actor que requiere el teatro de hoy debe contar con los medios de expresión que le permitan afrontar las exigencias de la dramaturgia universal, desde las obras clásicas hasta las búsquedas más audaces de la escena contemporánea.
Por ello, este programa está diseñado para brindar al estudiante, mediante el trabajo práctico, una formación integral basada en el desarrollo de herramientas técnicas y habilidades creativas en las áreas de actuación e interpretación, voz hablada, movimiento e historia del teatro.
Semestre I
Introducción a la Actuación. Descubrimiento
Durante este periodo, el estudiante inicia un proceso de autodescubrimiento en el que explora y reconoce sus talentos físicos, vocales e imaginativos. A través de la práctica continua y la reflexión, identifica cuáles son sus fortalezas y en qué aspectos requiere mayor trabajo. Este proceso no solo implica el reconocimiento de sus capacidades, sino también la toma de conciencia de las acciones necesarias para potenciarlas.
Semestre II
Comprensión de las herramientas técnicas. Transformación
En este periodo, el estudiante comprende cómo poner en práctica sus posibilidades expresivas, mientras adquiere conocimientos específicos sobre el uso del cuerpo, la voz y la imaginación como herramientas actorales. A medida que desarrolla estas facultades, descubre nuevas formas de proyectarse, comunicarse y transformarse en distintos contextos creativos.
Semestre III
Experimentación y adaptación. La interpretación
Durante este periodo, el estudiante, adquiere la seguridad necesaria para enfrentar con solidez y criterio la interpretación de distintas obras. En esta parte del proceso el estudiante asume con propiedad los desafíos técnicos y artísticos que cada texto propone y se proyecta con mayor autenticidad en escena, estableciendo una interpretación clara y efectiva en la que transmite experiencias, emociones y sentidos.
Semestre IV
Preparación profesional. La representación
El propósito de este semestre se centra en consolidar el proceso formativo del estudiante a través del ensayo y la representación de obras teatrales que exigen la integración y el dominio de las herramientas y habilidades técnicas y creativas adquiridas a lo largo de la formación. El semestre tiene como finalidad que el estudiante viva la experiencia integral de la representación escénica, afianzando su identidad como intérprete.
Semestre V
Gira Nacional
Durante este período, los estudiantes participan en una experiencia de circulación escénica que les permite llevar su trabajo a distintos escenarios y encontrarse con públicos diversos. Más allá de la presentación de una obra, la gira constituye un espacio de aprendizaje en el que los futuros actores ponen en práctica los conocimientos adquiridos a lo largo de su formación, enfrentan las exigencias del ejercicio profesional y fortalecen su capacidad de adaptación, trabajo en equipo y relación con diferentes contextos culturales. Esta experiencia busca consolidar una comprensión integral del oficio actoral, entendiendo el teatro como una práctica artística en diálogo permanente con la sociedad.
Forma parte de una tradición teatral con más de cinco décadas de historia y una escuela que ha contribuido a la formación de generaciones de actores y actrices.